Según diversos estudios (Vidal de Battini 1964; Abadía de Quant e Irigoyen 1980; Martínez 2010; Guillán 2012) el español del nordeste argentino debe sus particularidades a la influencia del guaraní pero son incipientes los estudios sobre el aporte de lenguas habladas por pueblos originarios a dicha variedad de español (Censabella 2012; Avellana 2013). En este trabajo presentamos un cambio indirecto inducido por contacto (Palacios 2010) en el sistema pronominal del español del NEA hablado por bilingües tobas. A partir del estudio de un corpus de 10 hs. de texto libre, observamos que el sistema pronominal simplificado (alternancia le-) posee una menor frecuencia de uso que el sistema pronominal de tipo etimológico (lo-la), especialmente entre los hablantes de mayor edad. El toba no posee adposiciones ni morfemas de caso, tampoco argumentos oblicuos: cada base verbal aporta información semántica sobre el tipo de argumento que rige. Como el toba no posee pronombres libres de 3ra en función P y R (diferentes a los pronombres de 3ra en función A o S) como posee el guaraní, se esperaría que las características del sistema pronominal del español del NEA se trasladaran sin problemas al habla de los bilingües tobas; sin embargo esto no sucede, salvo entre los más jóvenes. Partimos de la hipótesis que la estructura argumental de los verbos tobas, que sólo admiten un argumento nuclear no sujeto provoca que los hablantes resistan el sistema pronominal simplificado a pesar de interactuar con hablantes criollos que lo utilizan. La alternancia lo-le como marcas pronominales de objeto está en correlación con la animacidad del referente, replicando bases verbales tobas que, para admitir un argumento [+ANIMADO] utilizan aplicativos. Frecuencias de uso en relación a la edad y ejemplos contrastivos en ambas lenguas confirman la hipótesis.
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