Se han documentado los usos, la sintaxis y la semántica de la preposición “por” en el sistema lingüístico del español actual (siglos XX y XXI). Esta investigación esboza su distribución en una de las obras representativas de la literatura del medioevo. Gran parte de los usos y sintaxis-semántica de “por” coincide con los de otras preposiciones, como “de”, que funge como marcador de tema para los agentes; y “para”, que también posibilita la subordinación. De hecho, una de las formas de subordinación clausular de “por” ha sido descrita como anómala al generar la estructura [cláusula 2 [sujeto + verbo infinito (infinitivo)]], de la misma manera que ocurre también con “para” (Suñer 2004, Aponte 2008). En este estudio, la metodología variacionista en el análisis de la subordinación responde a las pautas de Torres-Cacoullos (2000) en torno a la variación sincrónica. La recogida de datos se lleva a cabo mediante la identificación de las instancias de “por” en el Libro de Buen Amor, mientas que para su escrutinio multivariable se echa mano del programa GoldVarb 2001 mediante el método VarBrul (Lawrence, Robinson & Tagliamonte 2001). El análisis involucró el cálculo de frecuencias en relación con las variables y los entornos encontrados para “por”. De este modo, la variación es entendida como la posibilidad del intercambio de una forma por otra sin que se altere el significado en “por” por “para” y el subjuntivo de la cláusula 2 con el infinitivo (Sorace 2005), mientras que la alternancia se emplea como “la sustitución de una estructura por otra, o la entrada de una forma en el dominio de la otra” (Winford 1984: 275-76), como es el caso de la noción del infinitivo como estructura agramatical en este entorno, y la funcionalidad de “por” con un sentido propio de “para”: el efecto.
|