En la morfología derivativa es común encontrar esquemas de formación de palabras que rivalizan entre sí porque conforman un mismo campo conceptual. Esta rivalidad es más evidente en la sufijación, que es el proceso de formación de palabras más productivo en español. Según Lang (1990), este fenómeno aparece gracias al “enorme repertorio de morfemas implicados, así como por la rivalidad y coincidencia que existe entre no pocos de los sufijos que conforman el sistema global”. Ejemplo de estas rivalidades es la que se establece entre los sufijos –ción y –miento: agrupación y agrupamiento; financiación y financiamiento; aburrición y aburrimiento; detención y detenimiento; etc. Pero la rivalidad puede ser más compleja, ya que existen otros sufijos deverbales rivales en el sistema: –dura (torcedura, torcimiento); –aje (almacenamiento, almacenaje). Todos estos esquemas están disponibles para la creación de nueva palabras y sería fácil suponer que la elección se inclina en favor del esquema más productivo. Sin embargo, puesto que la productividad es relativa y depende de múltiples factores, la competencia entre esquemas rivales no siempre se resuelve de la misma manera. En esta ponencia mostraremos el origen de algunas de estas rivalidades y propondremos algunos parámetros relevantes para definir y caracterizar este fenómeno. Se argumentará que la mayoría de estas rivalidades se explican tanto por factores estructurales como por factores contextuales.
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